Cuando hablamos de número todos coincidimos en que es el 10 el número que destaca al jugador con más calidad del equipo. Pero hay algo que se nos escapa, también hay equipos de diez. Se me viene a la memoria el Torino que desapareció en un accidente de avión o el Brasil de los dieces.
Ahora cada vez que ese número salga a la palestra en una conversación futbolera todos nos acordaremos de la España de Del Bosque. De los locos bajitos que han crecido con Piqué, Llorente, Busquet y Negredo. España es de Diez y así lo demuestra su clasificación para el Mundial de Sudáfrica donde no ha perdido ningún partido, 10 de 10 son los números de la roja.
España empezó fría ante una Bosnia que huele a mundial por potencial y juego, no se mereció el 2-5, porque un país tan pequeño no tiene culpa de estar descompensado. Brillantes los delanteros, nefastos los defensas. 'La Roja' resolvió con un gol de Piqué, el quinto cuarto delantero de Del Bosque pese a ser un central, con otro de Silva, que recuerda su mejor forma y vuelve a ser uno de los mejores del mundo, con un excelente Iniesta, que vuelve a ser Ángel que descendió a la Tierra jugar al fútbol, de un inmejorable Negredo que hizo lo que mejor sabe hacer, marcar por partida doble, y por supuesto, con un Gran Casillas que paró todo lo que se acercó a sus inmediaciones.
España es de Diez, y aunque, muchos digan que tocamos techo en la Eurocopa un servidor ya les aventura que no. No, por muchos motivos, pero el principal es que aunque falte el grueso del batallón la selección gana casi sin despeinarse, con una facilidad pasmosa y mostrando que tenemos ante nosotros una generación de superclases.





